En el bol de la batidora, con el gancho amasador, mezcla la harina, la semolina, la sal y el agua a velocidad baja, 3-4 minutos y se deja reposar 20 minutos.
Comienza a amasar a intervalos: mezclando 1-2 minutos y dejando que repose 10-15 minutos.
Cuando la masa esté blandita y algo pegajosa, no debe estar seca (*prueba de la membrana: evaluación del desarrollo del gluten en una masa: coge un pedacito de masa entre los dedos y estírala con cuidado. Si el gluten está bien desarrollado la masa se estira finamente formando una “membrana”).
Incorpora el aceite y haz un último intervalo, 2 min – 10 minutos.
Haz una bola con la masa y ponla en un bol ligeramente engrasado. Cúbrela con film o un trapito limpio y deja que repose hasta que, más o menos, doble su volumen (18-24 horas. También puedes hacerla y ralentizar la fermentación haciéndola en frío toda la noche.
Formar la pizza:
Saca la masa de la nevera al menos 1 hora antes de preparar la pizza, más aun si es invierno.
Enharina tu superficie de trabajo y desgasifica la masa aplastándola con las yemas de los dedos.
Estira la masa: Ve estirando la masa tirando de ella hacia fuera y hacia el centro. Si tienes más maña, puedes ir estirándola poniéndotela sobre los nudillos, y en ambos casos, ve girándola. Si tiene mucha fuerza y no se deja estirar, deja que repose unos minutos sobre la encimera. Ve dando forma a tu masa. No debe estar pegajosa, si lo está, puedes enharinarte las manos y la superficie de trabajo.
Coloca el relleno que vayas poner y deja que la masa fermente 20 minutos a temperatura ambiente.
Hornear la pizza:
Coloca la piedra para pizza en la base del horno o, si no tienes piedra, puedes colocar una bandeja de horno, bocabajo.
Precalienta el horno, con calor sólo abajo, a máxima temperatura.
Precalienta 10-15 minutos y cuando esté bien caliente coloca ,con cuidado la pizza sobre la piedra con cuidado de que quede bien centrada.
Como la piedra estará muy caliente la pizza se hornea en unos minutos, pero estate pendiente y utiliza un temporizador de cocina, porque puede quemarse rápidamente.En función del grosor de la masa deberás ir ajustando el tiempo.Si tienes una pala para pizza, ve girando ocasionalmente la pizza hasta que veas que está cocinada a tu gusto.Puede quemarse por debajo si te despistas.