Trocea los dos tipos de chocolate y pon cada uno, separados, en en un bol resistente al calor.
Prepara una cacerolita de tamaño medio y calienta en él la nata hasta que rompa a hervir.
Retira del fuego y vierte la mitad de la nata (250 gr.) sobre el chocolate negro y la otra mitad sobre el chocolate con leche. Cubre el bol con un plato o papel de aluminio y deja reposar un par de minutos.
Cuando haya pasado unos minutos, comienza a remover suavemente con una varilla. Comienza removiendo en el centro del bol, haciendo círculos concéntricos, hasta que empiece a formarse un remolino. La mezcla emulsionará mejor si lo haces así (igual que hacían nuestras abuelas con la mayonesa).
Ve ampliado los círculos a medida que el remoline crezca y el chocolate se vaya derritiendo.
Cuando se haya integrado completamente, añade la mantequilla o el aceite de oliva, la vainilla y la sal.
Cubre con un trocito de film transparente “a piel”, directamente sobre la superficie de la crema.
Deja reposar a temperatura ambiente antes de utilizar, hasta que adquiera una consistencia similar a la de la nutella.
*La proporción es diferente según el tipo de chocolate debido al porcentaje de cacao. El chocolate con leche lleva una cantidad de cacao menor, por eso necesitas añadir más chocolate, las proporciones son:
Ganage de chocolate negro: 1/2 y 1/2 chocolate/nata, por ejemplo 100 gr. de nata x 100 gr. de chocolate.
Ganage de chocolate con leche: 1/3 -1/2 chocolate nata, por ejemplo 100 gr. de nata x 150 gr. de chocolate.
*Puedes acelerar el proceso, dejando que repose en la nevera. Saca la mezcla cada 20 minutos, para remover y que se enfríe de forma uniforme.
*Puedes conservar la crema, en un recipiente hermético o en un tarro de cristal, hasta 1 semana en la nevera y hasta 3 meses congelada.