Swiss merengue Buttercream. SMBC. Crema de mantequilla de merengue. Receta de merengue suizo. Merengue.

Tarta de coco y chocolate blanco

Tarta de coco y chocolate blanco

Bizcocho de coco y chocolate blanco

Con relleno de crema de limón y migas de sugar cookies

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Tarta de coco y chocolate blanco

¿Pegan el coco, el chocolate blanco y el limón?

Pues no lo sé.

Pero sí sé que las pasteleras golosas tenemos que aprender a equilibrar los sabores para no asesinar con nuestra dulce, dulce afición.

Por eso, como el coco rallado al final queda dulzón y el SMBC de chocolate blanco es muy dulce, una crema de limón, de lima o naranja…pues contribuye a equilibrar los sabores, ya que ácido, amargo y picante equilibran el dulce.

De esa sana intención nace esta combinación, que oye, a mí me ha estado rica.

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Tarta de coco y chocolate blanco

Un bizcocho de coco y una crema de limón con tropezones de galletas de mantequilla nadando en ella

Esta tarta está hecha para golosos.

La crema de chocolate blanco y las migas de sugar cookies son definitivamente dulces y, si eres de esas personas a las que no les guta el dulce – I don’t know who you are, but I have been told you actually exist- quizás puedas pensar en sustituir las migas por unas migas de galletas de avena o espelta especiadas, unas almendras tostadas en el horno y una crema de mantequilla de limón, una crema de queso…yo que sé…a vuestro gusto….

Es una tarta elaborada, pero que no tienes por que hacer en un sólo día…es más…no la hagas en un sólo día. Puedes empezar con una o dos semanas de antelación (contando con el tiempo real que uno puede dedicar a la repostería) y preparar un par de cosas cada ratito. Lo congelas todo, salvo el lemon curd, y lo sacas y utilizas el día que vayas a montar la tarta.

La tarta puede congelarse una vez montada, es decir, que si la haces el jueves y la sacas el domingo por la mañana, os la coméis por la tarde tan ricamente, tú quedas divino, porque eres un crack y haces unas tartas estupendas, y no te has pasado la noche haciendo tartas como si fueras el duende del cuento. Ese en el que el zapatero recibía ayuda de un duende…

¿Cómo era?…Sí, ese duende que ayudaba al zapatero.

Preparaciones de la tarta de coco:

Bizcocho de coco:

El bizcocho de la tarta es este bizcocho de coco. Una receta muy sencilla, con coco por todas partes, que puedes encontrar aquí.

Si puedes, prepara el bizcocho con antelación y congélalo. No sólo conserva el bizcocho y te quita trabajo el día de montar la tarta, sino que además contribuye a conseguir bizcochos ideales para tartas: más húmedos y más consistentes, con una miga más compacta, que se rompen y se desmigan menos.

Sugar cookie crumb o migas de galleta de mantequilla:

Las sugar cookies son esas galletas que se utilizan, sobre todo, para galletas decoradas o galletas que necesitas que conserven la forma. Son densas y no llevan levadura, por eso conservan la forma en horno.

Además, si llevan un buen saborizante (*Como cualquiera de estos) tienen un sabor delicioso y una textura crujiente.

Estas migas de galleta son producto de esa misma receta (que puedes encontrar aquí pero, que también te dejo un poquito más abajo).

Puedes añadir ralladura de limón a las migas o cualquier otro extracto o especia que te guste.

Se conservan magníficamente congeladas en una bolsa tipo ziploc.

Te diría que no te las comas antes de que lleguen a la tarta, aunque se que es mucho pedir.

Lemon curd o crema de limón:

El relleno de la tarta es de crema de limón. En concreto el lemon curd de Christina Tosi.

Una crema de limón increíblemente sabrosa y divertida de hacer, porque te lías a rallar y exprimir limones, y lo trituras todo y la cocina huele a limón y te quedan limones para un vodka con limón o un gin-tonic y, después del gin-tonic todo te parece mejor. Y lo sabes.

Encuentra todo sobre esta crema aquí.

Swiss merengue buttercream de chocolate blanco:

Escúchame. Esta crema es la vida (para golosos, si no te gusta el dulce, abstente). Pero…si eres goloso…reitero ¡La vida!

Suave, dulce y deliciosa, esta crema sabe a chocolate blanco ¡Y a sueños!

Es una swiss merengue buttercream al que añades unos 150 – 200 gr. de chocolate blanco (por cada 500 gr. de crema). El resultado es super suave y delicioso.

Pero ¡Cuidado! Cuanto más chocolate blanco añadas, menos consistente será la textura de la crema y más necesitarás servirte del frío para poder trabajar con ella.

La crema está en el relleno, en forma de «dique» de contención para la crema de limón y en la cobertura. 

Siempre que utilices rellenos suaves como crema pastelera, inglesa, mermelada o cualquier otra crema frágil y suave, que tenga una consistencia ligera, pónla dentro de un círculo de crema de mantequilla. Te ayudará a no perder ese delicioso relleno cuando pongas la siguiente capa que la «espachurre» y haga que se salga por los bordes.

Si nunca has hecho crema de mantequilla de merengue suizo, aquí tienes un post con todo lo que necesitas saber para preparar swiss merengue buttercream.

Prepararla con antelación no sólo es posible, sino recomendable.

Congela la crema en una bolsa de congelación y antes de utilizarla, déjala a temperatura ambiente unas horas y vuelve a batirla. Volverá a la vida y estará lista para usar.

Ganage de chocolate blanco:

Esta crema es totalmente opcional (es la crema que decora la parte superior de la tarta). Puedes hacer únicamente la crema de mantequilla de merengue suizo y usar sólo esa crema para todo, pero yo la hice, porque soy muy gorda y el chocolate blanco me encanta.

Si quieres prepararla es muy fácil: 100 ml. de nata para montar + 200 gr. de chocolate blanco. Vainilla, sal, y si quieres, una cucharada de mantequilla o de azúcar invertido (*glucosa, azúcar invertido, sirope de maíz…).

Troceas el chocolate en un bol resistente al calor y lo reservas.

En un cacito o en el microondas, calientas la nata hasta que rompa a hervir y la viertes sobre el chocolate. Lo dejas reposar 5 minutos, preferiblemente cubierto, y después con una varilla, comienzas a remover en el centro del bol, hasta que veas que se va formando un remolino en el centro. Continuas hasta que haya emulsionado por completo y listo.

Añades la sal, los saborizantes y la mantequilla y dejas que repose, cubierto con un film pegado directamente sobre la superficie, hasta que esté a temperatura ambiente.

Lo puedes conservar perfectamente congelado durante meses, en una bolsa de congelación.

Macarons de vainilla:

La decoración de la tarta incluye estos macarons de vainilla.

Su relleno es la crema de mantequilla de chocolate blanco (SMBC receta básica + 150 – 200 gr. de chocolate blanco fundido y atemperado) y ganage de chocolate blanco (100 gr. de nata para montar + 200 gr. de chocolate blanco).

Y son ya la floritura final, pero no tienes por qué ponerlo si no eres una persona obsesiva con pocas habilidades de autocontrol Like me!

O, que no tiene hartura, que diría mi madre.

En caso de que quieras añadirlos, aquí tienes la receta completa.

Los macarons también se pueden congelar, tanto sin relleno como una vez terminados, y, evidentemente, no los hice el mismo día, porque por mucho vicio que tengas por estar en la cocina, no da tiempo físico. Con lo que, si los vas a añadir, la recomendación es hacerlo por completo o al menos las conchitas, con antelación. Los congelas y los pones justo antes de presentar la tarta.

TARTA DE COCO Y CHOCOLATE BLANCO

Bizcocho de coco

BIZCOCHO DE COCO

Ingredientes
  

  • 350 gr. de azúcar blanco
  • 300 gr. de harina de repostería
  • *250 gr. de harina común + 50 gr. de harina de arroz
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 2 cucharaditas de levadura química
  • 1 cucharadita de sal
  • 5 huevos L a temperatura ambiente aprox. 300 gr. de huevo
  • 60 gr. de aceite de girasol
  • 180 gr. de aceite de coco
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 240 gr. de leche/nata de coco
  • 125 gr. de coco rallado
  • *Opcional: extracto de coco

Instrucciones
 

  • Precalienta el horno a 180º y prepara el molde. Yo utilicé una bandeja grande, de 50 cm. x 30 cm. *Una bandeja de horno para hacer una plancha de bizcocho.
  • En un bol tamiza y mezcla la harina, la levadura y el bicarbonato, añade la sal y reserva. *Si vas a utilizar coco rallado molido, incorpóralo a la mezcla de ingredientes secos y retira 50 gr. de harina.
  • En el bol de la batidora, con el accesorio pala bate los huevos para mezclarlos un poquito.
  • Añade la vainilla y el azúcar y bate a velocidad ascendente hasta que la mezcla esté muy esponjosa y haya blanqueado, 10 - 12 minutos.
  • Baja la velocidad y añade la mezcla de aceites, despacio y en forma de hilo que caiga sobre la pared del vaso.
  • Retira el vaso de la batidora y mezclando a mano, añade la harina en 2-3 veces, intercalando con la leche de coco. Bate justo hasta que esté incorporada.
  • Mezclando suavemente y con cuidado de no sobrebatir la masa, añade el coco rallado.
  • Hornea durante 25 - 30 minutos a 180º.
  • Una vez que esté listo (cuando al pincharlo con un palito de brocheta el palito salga seco, pero con alguna miguita) deja que enfríe sobre una rejilla antes de desmoldar.

Notas

*Puedes congelar el bizcocho, envuelto en doble capa de film transparente.
*Se conserva hasta 3 días a temperatura ambiente, 1 semana refrigerado y hasta 6 meses congelado.

SUGAR COOKIE CRUMB

Migas de galletas de mantequilla

Ingredientes
  

  • 150 gr. de harina de repostería
  • 1 cucharadita de sal
  • 100 gr. de azúcar blanco
  • 1 cucharada de leche desnatada en polvo
  • 130 ml. de mantequilla a temperatura ambiente, cortada en cubitos
  • 15 gr. de vainilla en pasta 1 cucharadita
  • 1 cucharadita de extracto puro de vainilla
  • 1,25 ml. de extracto de almendra

Instrucciones
 

  • En un bol amplio o en el bol de la batidora tamiza la harina, mezcla con el azúcar y la sal.
  • Añade la mantequilla cortada en cubos y mezcla hasta que se vuelva grumoso y tenga aspecto de arena gruesa con tropezones.
  • Añade la vainilla, la ralladura y el extracto de almendras.
  • Precalienta el horno a 170 º. Esparce la mezcla sobre una lámina antiadherente tipo *silpat y hornea 12 minutos o hasta que las migas estén ligeramente doradas y crujientes.
  • Reserva en frío hasta el momento de utilizarlo, para evitar que la mantequilla se derrita.
  • Hornea 10-15 minutos a 180º. Cuando estén doraditas, saca del horno la bandeja y deja que enfríe sobre una rejilla.

Notas

Conservación: puedes conservar las migas en una bolsa de congelación o tarro de cristal hasta 1 semana en la nevera y hasta 3 meses congeladas.
Citrus curd. Receta de lemon curd de Christina Tosi. Crema de limón. Lemon curd

LEMON CURD

Receta de “Momofuku Milk Bar”.
DE CHRISTINA TOSI

Ingredientes
  

  • 3 limones *Limones *Limas, naranjas o mandarinas
  • 100 gr. de azúcar blanco
  • 5 huevos M
  • 2 hojas de gelatina
  • 115 gr. de mantequilla muy fría
  • ½ cucharadita de sal

Instrucciones
 

  • Ralla la piel de los cítricos sin llegar a la parte blanca (debes tener unas 2-3 cucharadas de ralladura)
  • Exprime 80 ml. de zumo de limón (Pesa la cantidad exacta de zumo).
  • En la batidora (procesador de alimentos, el robot que utilices para picar y hacer puré) pon: el azúcar, el zumo recién exprimido y la ralladura. Tritura hasta tener una masa amarilla. El azúcar se disolverá y quedará una papilla ligera.
  • Hidrata la gelatina en agua fría.
  • En un cacito mediano coloca la pasta de limón. Hidrata la gelatina en agua fría.
  • Prepara un bol resistente al calor, con un paño o una esterilla de silicona debajo, para evitar que resbale.
  • Pon los huevos en el bol, y bátelos ligeramente.
  • Pon el cacito a fuego medio-bajo hasta que rompa a hervir (deja listos los huevos, porque la mezcla se calentará muy rápido y entonces no tendrás tiempo).
  • Cuando la mezcla de limón rompa a hervir, retira del fuego y viértela en varias adiciones sobre los huevos, sin dejar de batir. Añade primero una cantidad pequeña e incorpórala con un batidor de varillas (Temperar los huevos: sigue el mismo proceso que cuando preparas crema pastelera o crema inglesa, para evitar que el huevo cuaje por efecto del calor).
  • Cuando hayas incorporado toda la mezcla de limón al huevo y la crema esté lisa devuelve al fuego.
  • Cocina a fuego medio, sin dejar de batir (teniendo cuidado de pasar el batidor por la base del cacito) hasta que alcance entre 71º y 76º. Ten cuidado porque se espesará rápido y si se pasa el huevo cuajará y quedará una crema grumosa.
  • Cuando la crema haya espesado, retira rápidamente del fuego y lleva al bol de tu batidora, con la varilla, comienza a batir a velocidad suave. Escurre muy bien la gelatina e incorpórala inmediatamente.
  • Añade la mantequilla fría en dados y continua batiendo hasta que se enfríe por completo.
  • Reserva la crema refrigerada y, preferiblemente cubierta con film a piel (pegado a la superficie) hasta el momento de utilizarla.

Notas

*Esta crema se puede preparar utilizando cualquier cítrico o una mezcla, a tu gusto.
*Consérvala siempre refrigerada y, mientras esté caliente, cubre siempre la crema con film pegado directamente sobre la superficie para evitar que se forme una película desagradable y reseca, una vez frío ya no habrá riesgo, pero conserva siempre bien cubierto.
*Esta crema no se puede congelar. Puedes conservarla en la nevera hasta 1 semana.
Swiss merengue Buttercream. SMBC. Crema de mantequilla de merengue. Receta de merengue suizo. Merengue.

Swiss merengue buttercream: La receta que yo preparo

Ingredientes
  

  • 300 gr. de clara de huevo a temperatura ambiente
  • 600 gr. de azúcar del tipo que quieras
  • 1/4 de cucharadita de crémor tártaro
  • Una pizca generosa de sal gruesa molida
  • 1-2 cucharaditas de vainilla en pasta o extracto puro de vainilla incoloro * si quieres que el merengue sea totalmente blanco.
  • 300 gr. de mantequilla + 50 o 100 gr. que sólo añades si el merengue no adquiere consistencia con menos mantequilla.

Instrucciones
 

  • En el bol, bien limpio de cualquier resto de grasa, pon las claras, el azúcar y el crémor tártaro.
  • Mezcla con una varilla para que los ingredientes se mezclen bien y lleva al baño maría a fuego medio-fuerte.
  • Coloca el termómetro de forma que no toque el fondo y remueve suavemente con frecuencia, para que las claras y el azúcar se vayan mezclando.
  • Calienta despacio la mezcla, mientras preparas la batidora con la varilla.
  • Cuando la mezcla alcance los 65º está listo. Hay un tema con la temperatura en función de la receta, el punto exacto es el momento en que el azúcar se haya disuelto por completo en las claras y, al tacto, no se note ningún granito de azúcar. Remueve suavemente y cerciórate con la yema del dedo, de que no quedan restos de granitos de azúcar que no se hayan disuelto. Este punto es importante ya que, si quedan granitos de azúcar sin disolverse, se notarán en la crema.
  • Retira las claras del fuego. Si el agua ha tocado las paredes del bol es posible que se haya cuajado parte de la clara. Si te ha ocurrido, cuela la mezcla en un tamiz finito y lleva a la batidora. Yo cambio de bol en este momento, para enfriar las claras más rápidamente.
  • Comienza a batir a velocidad mínima. Deja que el merengue vaya blanqueando suavemente.
  • Según pierde temperatura la mezcla, ve subiendo paulatinamente la velocidad de la batidora a velocidad media. No hace falta más. Deja que se tome su tiempo, tendrás que batir hasta que la mezcla esté a temperatura ambiente, por lo que no es necesario batir demasiado fuerte desde el principio.
  • Cuando al tocar el bol notes que está prácticamente a temperatura ambiente, sube la velocidad, y ve incrementándola hasta que el merengue se vuelva blanco, brillante y firme.
  • Una vez que el merengue haga picos firmes, y al levantar el batidor mantenga la forma, estará listo. Puedes batir un minuto más o 30 sg. a velocidad máxima, pero después no batas más, puede colapsar (su estructura interna se rompe).
  • Si estás preparando un merengue suizo como crema: añade la sal y el aroma y ¡Está listo!
  • Si vas a utilizarlo sin hornearlo está listo para usar recién hecho, ya que bajará y se quedará seco enseguida. Aún así puede aguantar un par de horas a temperatura ambiente, perfectamente cubierto, pero tendrás que batirlo de nuevo justo antes de utilizarlo.
  • Si vas a preparar una crema de mantequilla: en el momento en el que el merengue está brillante y firme, e importante: a temperatura ambiente (esto es lo más importante) comienza a añadir la mantequilla, que debe estar a la misma temperatura que el merengue, a temperatura ambiente. No en pomada, no demasiado blandita, algo fresca, pero suave y manejable.
  • Añádela en pedacitos o cubitos, incorporando un pedazo cada 10 segundos. Yo lo hago en dos o tres tandas. Añado 1/3 de la mantequilla, dejo que la mezcla se bata a velocidad media 2 o 3 minutos y continuo de la misma manera hasta añadir toda la mantequilla.
  • La crema de mantequilla con base de agua (huevo cocido, almíbar, crema pastelera, muselina o un merengue) es una emulsión imposible entre dos enemigos irreconciliables: grasa y agua. Por eso, no sólo no es infrecuente, sino que es tan frecuente que se corte durante el proceso, que se considera incluso un paso más que ocurre justo antes de montar. Ocurre un 85 % de las veces, aunque hagas cada paso con cuidado y como indica la receta.
  • Por eso, no te preocupes si la crema adquiere un aspecto grumoso y cortado una vez que comienzas a añadir la mantequilla, ya que es parte del proceso, y generalmente, cuanto más cortada parece, más cerca está de montar.
  • Estará perfecta cuando la crema esté lisa, brillante y tenga el aspecto de un helado cremoso.
  • En este momento sube la velocidad y bate 1 minuto más.
  • Si no ocurre, si bates 5 minutos más a velocidad constante y suave y no acaba de cortarse o de montar, añade 50 gr. más de mantequilla (300 gr. + 50 gr. extra), y continua batiendo. Generalmente con esto es suficiente y monta sin problemas, pero, si no lo hiciera, aún te quedan 50 gr. extra en la recámara para emergencias máximas.
  • Una vez que la crema monte y tenga un aspecto suave y cremoso, añade la sal, una pizca generosa, y la vainilla, en pasta o extracto puro incoloro si quieres una crema blanca.
  • Añade siempre la vainilla como sabor básico, y, en este momento, añade los sabores que quieras, porque esta crema admite de todo.
  • Para evitar errores irrecuperables, sea lo que sea lo que añadas, incorpóralo en varias adiciones, bate a velocidad alta tras cada adición.

Notas

Aunque lo hagas todo bien, la crema va a perder algo de volumen al añadirle la mantequilla, pero si se parece a la nata líquida, puede que la mezcla esté demasiado caliente, o que lo estuviese cuando empezaste a añadir la mantequilla. No pasa nada.
Para de añadir mantequilla, y refrigera la mezcla 15 minutos. Entonces retoma donde lo dejaste. Continua batiendo hasta terminar de añadir toda la mantequilla y hasta que veas que está cremoso, sedoso, brillante y con cuerpo. Debe parecerse a un helado y hacer ondas cremosas.
Entonces habrás llegado a la parte divertida: Añadir el sabor que quieras. Aquí puedes probar lo que quieras, intentar cosas nuevas…Añade siempre primero la sal y la vainilla, la crema de vainilla es la crema básica, después, tienes total ¡Libertad creativa! Pero añade la vainilla, aunque vayas a añadir otros aromas, siempre,  en primer lugar y después ¡Lo que se te ocurra!
Para dejar la crema en un merengue de vainilla: Añade la sal, y la vainilla: 2 cucharaditas de vainilla en pasta o extracto puro, también puedes añadir las semillas raspadas de una vaina de vainilla.

Para que la crema sea de chocolate blanco sólo tienes que añadir chocolate blanco derretido y templado (que no esté caliente en el momento de incorporarlo, lo ideal es que esté a 27º, pero no es necesario medir la temperatura para esta preparación.

Preparo dulces porque me pone de buen humor. La mantequilla hace feliz a la niña gorda que fui, así que nunca falta en mi nevera.

Atesoro kilos de harina, azúcar y chocolate y creo que deberían hacer perfume con el olor de la levadura fresca.

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Macarons vainilla+ Cómo hornear macarons

Macarons vainilla

Macarons de vainilla y chocolate blanco

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Macarons vainilla. Receta de macarons. Cómo hacer macarons
Receta de macarons de vainilla
Macarons vainilla. Receta de macarons. Cómo hacer macarons
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"Piensa que, mientras que cada paso es muy importante, ninguno es demasiado exigente en sí mismo y, a menos que quemes los macarons hasta que queden crujientes, probablemente estarán comibles. Y, cuando lo clavamos [...] nos sentimos como súper estrellas de la cocina".
Tessa Huff
Icing on the cake

¿Te imaginas que el merengue italiano te sale perfecto?

¿Y que haces un macaronage espectacular, el color de la masa es ideal y al formar los macarons en la bandeja te quedan estupendos? 

Y entonces los metes en el horno y al sacarlos -Oh, terror y pavor-:

¡No se despegan del papel! ¡Están huecos! ¡La mitad del macaron está pegado a la bandeja!

Pues pasa. Sí, amig@. Esto pasa.

Es un drama. Lo sé.

Macarons vainilla. Receta de macarons. Cómo hacer macarons
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Macarons de vainilla +

Cómo hornear macarons

Una receta básica de macarons + cómo honear macarons

Por eso, porque me ha pasado, quería explayarme sobre esta parte de la operación, el horneado: Cómo hornear macarons.

Ya que, si en este artículo te contaba cómo Bernadette llegó a mi vida para abrirme los ojos y ayudarme con eso de preparar macarons por primera vez. No sabía yo, aunque Tessa Huff ya te daba algunas pistas en su último libro «Icing on the cake», que en el momento del horneado es la última clave de unos macarons bonitos ¡Que no se dejen el alma en la bandeja del horno!

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Macarons de vainilla:

+ Cómo hornear macarons

CLAVES PARA HORNEAR MACARONS

Una vez preparada la masa, empieza la Yinkana  del horneado.

Hay algunas consideraciones previas, como elegir una bandeja apropiada, lo más plana posible, utilizar una plantilla, comprada o hecha por ti, cortar el papel de horno a la medida de la bandeja, para evitar arrugas o usar una boquilla adecuada, son parte importante de conseguir formar macarons iguales y redonditos.

Una vez superado esto…¿Ya está todo hecho?

Nooo. Empieza el horneado.

  • Elimina el aire:

Una vez formados los macarons, es decir, cuando ya están todos alineaditos en tu bandeja hay que «sacudir» la bandeja para que el exceso del aire salga, de lo contrario al calentarse se formara un burbujón que agrietará la concha y arruinará tu trabajo.

Por eso, una vez termines de extender toda la masa en forma de macarons, deja caer la bandeja, desde aprox. un palmo, sobre la encimera -yo pongo un pañito para amortiguar el ruido-. Hazlo varias veces, 4 o 5, verás burbujitas aflorar a la superficie y hacer pop.

  • ¿Reposo sí/ Reposo no?

Existen inconformistas que no dejan reposar los macarons una vez formados.

Pero, por lo general, deben reposar.

REPOSO: Una vez preparadas las bandejas de macarons, se dejan reposar a temperatura ambiente, entre 20 y 40 minutos, para que *se sequen.

*En este ratito se forma una «piel» sobre la superficie de los macarons. Esta pielecita ayuda a que, durante el horneado, la parte superior se mantenga lisa y se forme su característico «pie» cuando el aire contenido en la masa se calienta en el horno y trata de escapar. Este aire buscando la salida es el que da lugar a esas burbujitas que se forman en la base de la galleta. Sin ese pie los macarons quedan raritos.

  • La temperatura del horno:

Cada horno es un mundo, pero para hornear macarons el tuyo debe estar a una temperatura aproximada de 130º (Horquilla de 125º a 135º).

La temperatura ya debe ser estable al meter la preparación en el horno y mantenerse de forma continua durante toda la cocción.

Ahora viene la duda.

¿Si pongo el termostato de mi horno a 130 º el horno estará a 130º?

Lo mejor es utilizar 1 termómetro de horno y  fijarte en la temperatura del interior y no en el termostato.

[*Yo tengo 2 termómetros, uno en la parte frontal y otro al fondo para testar si la temperatura es igual en todo el horno].

La temperatura es importante porque unos grados por debajo y los macarons no desarrollarán pie, y si está muy caliente, se dorarán o el aire se calentará muy deprisa y se deformarán.

Cuando los macarons lleven unos 10 minutos de reposo, enciende el horno, para cuando alcance la temperatura ideal, estarán listos para ir al horno.

  • Tiempo de horneado:

El tiempo puede oscilar de 12 a 16 minutos. Yo suelo poner el temporizador a 15 minutos y este es el tiempo que tardan en hornearse, pero si los sacas demasiado pronto, es posible que no se despeguen de la bandeja y si los dejas demasiado, se secarán en exceso.

Por eso, cuando el tiempo haya transcurrido, testa cómo están tocando con la yema del dedo la parte superior de la conchita. Puedes presionar suavemente para comprobar cómo anda el interior, pero con mucho cuidado, porque si aún están crudos, se chafará.

La cosa es que, tratar de despegarlos en este momento -que sería ideal ¿Verdad?- para asegurarte, no funciona, porque cuando aún están calientes pueden no despegarse, no porque estén crudos, sino porque como cualquier dulce, hasta que no está frío es demasiado endeble y puedes quedarte con media concha en la mano.

La mejor estrategia es aprender de tu horno, encontrar la temperatura ideal y el tiempo que tardan, reitero, en tu horno.

Una vez encuentres la relación tiempo-temperatura perfectos, adhiérete a ella para siempre.

*Me explico. En la receta que yo sigo la temperatura es de 130º y el tiempo indicado 14 minutos. Sin embargo en mi horno, la temperatura ideal es de 135º-140º y los dejo 15-16 minutos. Puede parecer una tontería, pero si los saco cuando llevan 14 minutos a 130º, están crudos por dentro.

En un drama. Lo sé.

Estas son las cuatro cosas a tener en cuenta para conseguir sacar del horno la bandeja de macarons por la que has trabajado tanto. Contando con una norma importante, que ya decía Bernadette en su libro : «encuentra el método que funciona para ti». Y yo añadiría: «para ti y para el cachondo de tu horno».

Macarons vainilla. Receta de macarons. Cómo hacer macarons
Macarons vainilla. Receta de macarons. Cómo hacer macarons

Macarons de vainilla

En realidad, la receta básica de macarons es de vainilla.

Pero este puede ser además el sabor protagonista. Sin más. Porque…

#lavainillaesunsabor

Para potenciar el sabor a vainilla puedes utilizar vainas de vainilla, una vainilla en pasta bien buena o vainilla en polvo ¡O todo!

Para utilizar la vaina y aprovecharla bien, puedes hacer una infusión con una -o media- vaina de vainilla, de la mejor calidad que puedas conseguir y utilizar esa infusión para preparar el almíbar.

Para hacerlo pon a hervir un poquito 80 ml. de agua, cuando rompa a hervir añade la vaina de vainilla, cubre el cacito y deja que repose 20 o 30 minutos.

Cuela la mezcla y listo.

Antes de preparar la infusión, raspa las semillas de la vaina y resérvalas para añadirlas a las claras con las que vas a preparar el merengue.

Una pasta de vainilla de calidad y vainilla en polvo terminan de robar el foco del sabor para que la vainilla sea la absoluta protagonista del tema.

*¡No tires la vaina! Úsala para preparar extracto casero.

MACARONS DE VAINILLA

Ingredientes
  

  • 225 gr. de harina de almendra
  • 225 gr. de azúcar glas
  • 225 gr. de azúcar blanco *Azúcar blanco extrafino
  • 60 gr. de agua
  • 170 gr. 2 partes de 85 gr. de clara de huevo
  • 1/2 vaina de vainilla o 2 cucharaditas de vainilla en pasta
  • 1/4 cucharadita de vainilla en polvo

Instrucciones
 

  • Prepara todos tus ingredientes y utensilios antes de empezar:
  • Deja lista tu bandeja de horno preparada con un pedazo de papel de horno sobre la plantilla para macarons.
  • Tritura el harina de almendra junto al azúcar glas en un procesador de alimentos (1 minuto, si trituras la mezcla demasiado acabarás con un praliné de almendras) y después tamiza la mezcla. Añade la vainilla en polvo. Reserva.
  • En un cacito primero el agua y luego el azúcar blanco y pon en el bol de la batidora tu primera mitad de clara de huevo (85 gr.) y deja lista la varilla bien limpia de cualquier resto de grasa.
    *Su vas a usar vaina de vainilla: abre la vaina a la mitad, raspa las semillas y añádelas.
    *Puedes hacer, previamente, una infusión con la vaina y utilizar ese agua para preparar el almíbar.
  • Comienza a calentar el almíbar. Cuando el sirope alcance los 113º comienza a batir las claras a velocidad alta para semi-montar el merengue (picos suaves).
  • Cuando el sirope alcance los 118º retíralo del fuego.
  • Mientras la batidora sigue batiendo comienza a verter despacito el sirope en el merengue, DEBE CAER SOBRE LA PARED DEL VASO, ES IMPORTANTE QUE NO CAIGA SOBRE LA VARILLA O SALPICARÁ UNA MEZCLA DE AZÚCAR HIRVIENDO.
  • Continúa batiendo hasta que el bol esté fresco (a temperatura ambiente) al tacto y el merengue esté muy firme (*picos firmes: al levantar la varilla mantiene la forma y no cae). Este proceso te llevará 10-15 minutos.
  • Mientras el merengue monta: en un bol amplio pon la mezcla de harina de almendra, la segunda mitad de clara (85 gr.) y la pasta de vainilla y comienza a mezclar con una espátula flexible. Debes mezclar con movimientos suaves pero firmes hasta lograr una pasta gruesa, con la que puedes formar una bola en un lado del bol, que mantenga su forma, pero que puedas aplastar fácilmente sin hacer fuerza.
  • MACARONAGE: debe ser una pasta gruesa pero no seca. Si la mezcla está muy húmeda (la bola no mantiene su forma) puedes añadir más harina de almendra (de cucharada en cucharada (15 gr.) y, si se desmiga o agrieta, puedes añadir más clara de huevo (de cucharadita en cucharadita, 5 gr.). Ten cuidado, porque si añades diferentes cantidades de una y otra cosa, la receta se habrá perdido y ya no sabrás que estás haciendo…
  • Cuando el merengue esté muy muy firme añade la mitad al macaronage. Esta primera parte del merengue puede (incluso debe) perder parte del aire al incorporarlo.
  • Con la espátula incorpora el merengue hasta que la mezcla esté uniforme, ve pasando la espátula por la pared del bol, levántala y ve girando para revolver la masa de abajo arriba, con movimientos envolventes. Lo ideal es realizar cuantos menos movimientos posibles, pero también quieres sacar parte del aire de la mezcla, por eso con suavidad aplasta ligeramente el merengue, mientras recoges la masa de los bordes. Trata de no revolver demasiado y hazlo despacito.
  • Cuando la masa esté suave y uniforme, añade el resto del merengue e incorpóralo con mucho cuidado, mezclando con movimientos envolventes, ya que ahora quieres que el merengue conserve pierda poquito aire.
  • ASPECTO DE TU MASA: debe quedar uniforme en color y suave, sin restos de merengue sin mezclar. Está lista cuando puedes arrastrar la espátula por el bol y la masa suavemente se desliza (como lava) a su paso. Coge un poco de masa con tu espátula y levántala debe caer lentamente (como una cinta). Si no logras el punto de cinta, continua mezclando un poco más hasta que ocurra, con mucho cuidado.
  • Rellena la manga con la masa: Corta la punta, introduce la boquilla y retuerce la punta sobre la boquilla, para mantener la manga cerrada y vierte la masa en la manga. Cierra con una pinza el extremo para trabajar más cómodamente.
  • Fija el papel de horno a la bandeja con una pizca de merengue para que no se mueva mientras vas trabajando y coloca la manga perpendicular a la bandeja a 1 cm. aproximadamente de ella.
  • FORMAR LOS MACARONS: Sujeta la manga con una mano cerca de la punta para que esté estable y ve apretando la parte superior para ir formando los macarons: coloca la manga en el centro de cada círculo de la plantilla y presiona suavemente hasta que la masa casi alcance el borde de la plantilla. Entonces cierra la manga con la mano que sujeta y haz un movimiento semi-circular para terminar el macaron.
  • Sigue con el siguiente hasta completar a bandeja. Entonces retira con cuidado la plantilla de debajo del papel de horno.
  • Levanta la bandeja con una mano en cada lado y dale unos golpecitos para eliminar las burbujas de aire (*golpecitos: 8-10 cm. de alto y de caer, unas 5 veces).
  • REPOSO: Una vez que hayas agitado la bandeja para eliminar el aire, deja que reposen a temperatura ambiente entre 20 y 40 minutos (*reposo: durante esta siesta se forma una “piel” en la superficie de los macarons y cuando se cocinen la base se desarrollará bajo la piel, dando lugar a su característico pie, que es básicamente el aire de la masa escapando bajo la piel. El reposo termina cuando la superficie de los macarons está seca al tacto).
  • Hornea los macarons: Ten cuidado con la temperatura, debe ser bastante alta como para que se desarrollen el pie, pero no tanto como para que se doren o se sequen.
  • MADURACIÓN: Algunas recetas recomiendan que los macarons reposen una vez rellenos hasta el día siguiente.

Macarons de vainilla: Relleno

Como los macarons son de vainilla ¡Pegan con todos los rellenos!

Yo los rellené de SMBC de limón y de chocolate blanco, y de citrus curd, pero pueden ponerles cualquier relleno que a ti te guste. Combinar dulce y ácido/amargo/especiado será una gran idea porque conseguirás mezclas de sabor más complejas y equilibradas.

Te dejo 3 recetas de swissmerengue buttercream y la del citrus curd.

Yo rellené los macarons con un poquito de crema de limón en el centro y SMBC de chocolate blanco y otros tantos con ganage de chocolate blanco. Puedes añadir la crema de limón, fría y cuando haya reposado, a una parte de SMBC, para darle sabor a limón.

Para utilizar lemon curd como relleno, ten en cuenta que, según la consistencia de tu crema, puede no resistir y espachurrarse al cerrar la galletita, para evitar que se aplaste, traza una circunferencia en el borde del macaron con buttercream con una boquilla pequeña, que haga las veces de «dique de contención» y pon el relleno de crema de limón dentro.

Una vez que tengas la crema de mantequilla de merengue suizo, llega la mejor parte: darle sabor.

Yo añadí chocolate blanco, unos 150 – 200 gr. para 500 gr. de crema de mantequilla.

Puedes añadir chocolate al gusto, un poco más o menos, pero con el chocolate blanco, si añades demasiado, la crema se volverá demasiado suave y difícil de trabajar.

Por eso, no añadas más de la mitad del peso de la buttercream, 1/3 es ideal, queda sabrosa y manejable.

Preparo dulces porque me pone de buen humor. La mantequilla hace feliz a la niña gorda que fui, así que nunca falta en mi nevera.

Atesoro kilos de harina, azúcar y chocolate y creo que deberían hacer perfume con el olor de la levadura fresca.

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